La Guía Michelin: una labor de expertos realizada con una profesionalidad única
El método de trabajo con el que Michelin realiza su Guía, que se viene respetando desde hace 104 años, reúne todas las condiciones necesarias para que nuestros inspectores sean «el ojo y la experiencia del viajero». Los principios fundamentales de este método son los siguientes:
- Visitar el lugar de forma anónima
- Proponer una selección de los mejores hoteles y restaurantes, en todas las categorías de confort, calidad y precio.
- Actuar con total independencia
- Ofrecer la información más actualizada en el ámbito editorial. Todas las informaciones prácticas de la Guía (precios, fechas y horarios de apertura, equipamientos...) son puestos al día cada año. Además, la selección realizada en la Guía es cuestionada anualmente en función de los resultados de las visitas realizadas.
Este método garantiza que el inspector será tratado como un cliente cualquiera, así como que el establecimiento será juzgado por hechos concretos, siendo comparada su oferta con la de otros. Por ello, hoy más que nunca, se hace evidente que la fuerza de una guía radica en el hecho de que sea ratificada tanto por los viajeros como por los profesionales de la hotelería y la restauración.